El Principio de Edificar

Randy Gage - networker profesional - equipo diamante negro  - negocio del siglo 21 - network marketing - redes de mercadeo

Uno de los grandes errores que comete la gente cuando se unen al negocio de multinivel es comenzar pensando a quién le va a vender este producto. Esto es algo diametralmente opuesto a lo que un distribuidor exitoso debería estar pensando.
Observemos la realidad:

Cada lunes por la mañana, a las 6:00, 6:30, 7:00 a.m., las alarmas de los despertadores suenan en todo el mundo. La gente está atontada golpeando el botón, desesperada por tener otros cinco minutos de sueño. Se levantan al último segundo, corren a través de la ducha, toman un desayuno de microondas, lo compran en la calle o no desayunan.

El 80% de las personas van a un trabajo que no les gusta o rechazan, y el 99,9% piensa que deberían estar ganando más. Muchos de ellos pasan el día en un estado “comatoso”, y comen algo a la carrera en la calle antes de volver a sus hogares. Al llegar, se dejan caer en un sofá y pasan la noche rascando sus cabezas, bebiendo cerveza, esperando la hora de ir a la cama.

Hasta el martes en la mañana, cuando se repite el proceso… luego el miércoles, jueves, viernes… Gracias a Dios que es viernes…!

Y para muchos eso significa que es. Día de pago. Así que a las 5:00 PM, cuando llega la hora de salir, pueden sentir por unos breves instantes, que el cheque de pago es de ellos, aunque seguramente, ya el cheque está gastado, porque tienen unas tarjetas de crédito esperándolo. Pero, por unos gloriosos momentos, pueden sentir que el cheque es de ellos. Y esto merece una celebración, lo que significa que esta noche cenarán fuera. Al menos en los Estados Unidos, eso significa ir a Pizza Hut, pedir una pizza con todo doble y, por supuesto, una Pepsi de dieta, porque hay que “cuidarse de no engordar”. Para la cena, alquilará unos 6 u 8 videos, lo suficiente para pasar el fin de semana sin pensar en la tranquila desesperación de su tipo de vida… Hasta el lunes en la mañana, cuando el sonido del despertador le avisará que todo ha comenzado de nuevo…

¿Notó usted algo? Usted no necesita esta gente. Ellos necesitan desesperadamente lo que usted tiene para ofrecerles. Así que deje de pensar a quien necesito para hacer esto y comience a pensar a quien quisiera ofrecerle esta oportunidad.

En un primer momento usted puede pensar que su producto son vitaminas, o cuidado de la piel, o tarjetas de descuento para llamadas telefónicas, pero no es ninguna de esas cosas. Lo que usted tiene para vender es “libertad”. No pierda de vista este detalle.

Usted le esta ofreciendo a la gente la oportunidad de ser su propio jefe y de controlar su destino. Para muchos de ellos esta será la primera oportunidad que tienen de obtener un ingreso con potencial ilimitado.

Y también será la primera oportunidad que tendrán de obtener el éxito ayudando a otros a obtenerlo.

Obviamente, pareciera que todos estarán interesados en esto, ¿verdad?

Pues no, no es así.

¿Por qué?

Porque eso les significa salir de su zona de confort, y también, creer en algo que no tienen. Muchos quieren el éxito, pero no quieren hacer nada para lograrlo. Juegan a las probabilidades, imaginando que van a recibir una herencia de un familiar, o que el teléfono sonará avisándoles de un premio, o muchas otras cosas imaginables. Y muchos otros quieren triunfar, pero están tomando acciones para evitarlo, porque sufren de falta de conciencia y no lo saben. Así que, mientras el universo de las personas que necesitan lo que usted tiene es vasto, el grupo que aceptará lo que usted les ofrece es mucho menor.

Hay que separar las personas que tienen un sueño y quieren alcanzarlo, los prospectos o candidatos, de aquellos que sólo están esperando ganarse la lotería, los eliminados.

Y la pregunta que surge en primer lugar es… ¿dónde consigo a esas personas?

El lugar para comenzar es con los amigos, los vecinos y los familiares. Este es el lugar natural para comenzar, y el más sensato. No tienes que hacer llamadas en frío o hablarle a extraños; quienes te conocen te darán el beneficio de la duda, y usualmente aceptan tu programa de acercamiento o aceptan una cita para conversar tomando un cafecito.

Muchas personas son reacias a hablarles a sus conocidos, porque son propensas al síndrome de “nadie es profeta en su tierra”. Hay algo de verdad en esto. Si usted ha tenido un compañero de trabajo por diez años y ahora aprovecha esta oportunidad de convertirse en millonario, seguramente su compañero lo verá con escepticismo, y es algo natural. Aquí es donde “edificar” entra a formar parte de su negocio.

Permítame explicarle.

El principio de edificar se basa, para la mayoría de las personas, en que el experto es “el extraño con el maletín”. De hecho, la mayoría de las personas creen más en un extraño que en sus hijos, esposos, padres, etc. Después de todo, ya conocen su “equipaje”. Su familia y amigos conocen cada error que usted ha cometido, desde la venta de limonada en la calle cuando tenía seis años, hasta la vez que intentó vender hormigueros. Ellos nunca han alcanzado una vida próspera y completamente feliz, y sintiéndose más inteligentes que tú, no entienden cómo lo lograrás.

Y así es que sucede la mayoría de las veces: tú contactas una empresa de multinivel y estás emocionado con las posibilidades de triunfar; comienzas a pensar en quienes te gustaría ayudar y los primeros que vienen a tu mente son tus familiares; los llamas, vas a sus casas, haces tu presentación… todo de maravilla. Luego te sientas y relajas, esperando el agradecimiento de tus familiares por el hecho de que has hallado la manera de devolver todo lo que ellos hicieron por ti en el pasado. Y tú mama comienza con. “Así que, Sr. Buena Puntería, tú vas a hacer todo ese dinero… Ya se te olvidó cuando decidiste repartir periódicos y el primer día te quedaste dormido y tuvo que hacerlo tu padre…?

Un baño de agua fría. Quedaste devastado. Estás haciendo algo bueno, tratando de ayudarlos y reaccionan como si les estuvieras regalando un certificado para una muerte placentera. Estás experimentando el síndrome de “nadie es profeta en su tierra”. Nadie es inmune a esto, y eso que esta vez utilizaste tu más completa presentación. Esta es la razón por la que la gente le teme a hablar con sus amigos, vecinos y familiares, su mercado más caliente.

Aquí está una solución:

Edifica a tu patrocinador y preséntaselo a ellos. Tu mercado caliente es tu mejor mercado. Cuando comenzaste el negocio, no hacías tus propias presentaciones. Tu patrocinador comenzó haciendo tus presentaciones iniciales, mientras tú grababas, tomabas notas y aprendías cómo hacerlas. Este es el momento de acercarte a ellos. Consigue una presentación uno a uno, o entrégales un material de acercamiento. Asegúrate de decirles que esta es una gran oportunidad para ti, que la acabas de descubrir y que fuiste afiliado por alguien con sentido común para los negocios que es realmente bueno ayudando a las personas a alcanzar su libertad financiera. Edificando a tu patrocinador de esta manera y por adelantado, estarás construyendo la credibilidad en la mente de tus prospectos.

Tus amigos y familiares le oirán a un extraño las palabras que no te oirán a ti. Si quieres avanzar rápido, ponlos frente a tu patrocinador y déjalos recibir la presentación. Para alcanzar tu mercado caliente, debes dejar a un lado tu ego y edificar a tu patrocinador. Esto permitirá que tu patrocinador te dé su mejor ayuda, y si él ya alcanzó el éxito, preséntalo como un experto en el negocio, pero si está comenzando, habla de él como una estrella naciente.

Lo que tú estás haciendo en este escenario es “elevando tu credibilidad” para que tenga el mejor efecto en tu mercado caliente.

He aquí por qué:

Si tu patrocinador fuera quien llamara a tus familiares y amigos para explicarles acerca de una oportunidad, ellos probablemente le colgarían. Si tratas de hacerlo tú, recibirías el trato del profeta en su tierra. Pero hay un secreto…

Tu mercado caliente cree lo suficiente en ti como para aceptar un “primer acercamiento” o una invitación para conversar durante un cafecito. Si les parece interesante, la curiosidad los llevará a reunirse contigo. Y, como tú les dijiste que eras nuevo en el negocio, que no lo entiendes del todo, y has edificado a tu patrocinador como un experto, le pondrán a él la atención que no te pondrán a ti. Este es el secreto para avanzar rápido, y realmente funciona.

Con el pasar del tiempo, mientras aprendes de tu patrocinador cómo hacer la presentación, que usualmente es un proceso que toma de una a cuatro semanas, estarás elaborando la lista de tus prospectos. Tu lista de prospectos comenzará con los que estén más ocupados, sean exitosos o ambiciosos, esos para los que tú eres un principiante. Colócalos frente a tu patrocinador, y poco a poco ve afinando tu presentación, aumenta tu confianza, aumenta el número de distribuidores en tu grupo. Al final de tu primera semana podrás hacer una presentación uno a uno, y luego de tres a cuatro semanas, podrás llevar a cabo presentaciones en los hogares por ti mismo.

Ten siempre presente esto: Cuando estás con personas que te ponen nervioso, o que te dan el trato de profeta en tu tierra, edifica la línea de tu patrocinador e invítalos a una segunda reunión, en la que les presentarás la línea de tu patrocinador. Así se construye una organización, con un mercado caliente, sin amenazas, fácilmente duplicable y de una manera que cualquiera puede utilizar para consolidar un grupo.

Escrito Por Randy Gage 
Escritor de Libro “Como Construir una Máquina de Dinero Multinivel”

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